Entrevista a Ángel Parra
Marzo 18th, 2009 | Published in Entrevistas, Pasajes de Chile
Escribí este artículo para Cafe Babel, pero lo recortaron un poquito debido a las limitaciones de espacio. Aquí lo presento totalmente íntegro. Espero que os resulte interesante, aunque haya pasado ya un tiempo desde que le hice la entrevista a Ángel Parra.
8 de septiembre de 2007
Entrevista de Ruth Léón
Es 8 de septiembre, un mes con jugosas connotaciones para Chile. Quizá podríamos hablar del mes de la memoria popular chilena. Por un lado, es tiempo de alegrías, porque, “por primera vez, el 4 de septiembre de 1970 el pueblo chileno pudo llegar a tener su propio gobierno. Por otro lado, es memoria de grandes dolores, pues “el 11 de septiembre de 1973 se lo arrebataron. Pero el mes de septiembre es también el comienzo de la primavera” en el hemisferio sur. Hay más sucesos que ocurrieron en este mes: la muerte del cantautor chileno Víctor Jara, la del poeta chileno Pablo Neruda - doce días después del golpe militar -, y de miles de personas más, víctimas de este golpe. Y, cómo no, el 18 de septiembre de 1810, con la formación de la Primera Junta Nacional de Gobierno, comenzó la andadura hacia la Independencia respecto a la corona española. “Es un mes muy potente para nosotros los chilenos”, dice Ángel.
Es también el mes en que Ángel Parra vuelve a ponerse en camino hacia Chile, aunque ya lleva un largo recorrido a sus espaldas. “Mi vida es de saltimbanqui. Yo soy gitano, viajo con mi carpa a la espalda.” Y en ese ir y venir, hace honor a su nombre, Ángel, el mensajero. “Yo hago un poco el trabajo de cartero: llevo y traigo noticias. Cuando voy a cantar al sur de Chile, por ejemplo a Temuco - como ahora tengo que estar el 25 de septiembre -, me encuentro con gente que estuvo en Berlín, en Bruselas o en París y me preguntan cómo está la gente que vive en Europa todavía. Y a la inversa, cuando vengo para acá me preguntan como está la gente que está en Chile. Es un trabajo muy bonito, muy lleno de relación, de amistad, lleno de gente por todos lados, que me ha recibido y nos han recibido (a los artistas chilenos) maravillosamente bien durante todos estos años (casi 35)”.
Y es que Ángel viene a Bruselas justo antes de partir a Santiago de Chile el 11 de septiembre. “Allá me esperan muchas actividades que son el eje fundamental de mi trabajo que gira en torno a Chile, a su historia, a su gente y, particularmente, hoy por hoy, en torno a la obra musical y plástica de mi madre. El 4 de octubre es el cumpleaños de la Violeta.” Cumpliría 90 años.
Junto con su hermana Isabel y la Fundación Violeta Parra, Ángel se ha propuesto celebrar tan importante onomástica desde el 4 de octubre de este año hasta el mismo día del año próximo. Será todo un año de festejos en diferentes partes del mundo. “El 8 de noviembre se inaugurará en el Centro Cultural Palacio de la Moneda [Santiago de Chile] una muestra permanente con la obra de mi madre. A fines de noviembre haremos un mega concierto dedicado a ella. Tenemos como único invitado extranjero a Silvio Rodríguez y artistas chilenos, naturalmente. Independientemente de eso, en estos días se celebra la independencia de Chile - de los españoles (hay que dejarlo muy, claro, Chile es un país dependiente del gran capital hoy día) -. Tenemos cinco días de conciertos con el grupo Los tres, que es un grupo de rock donde está mi hijo, y este año han decidido invitar a los que van quedando de la nueva canción chilena”.
Portadores de una gran herencia
Le pregunto a Ángel si se considera heredero de la variada obra artística de su madre. “No solamente mi hermana y yo, sino también la gente de mi generación, son todos herederos; no sólo los chilenos, también hablo de los argentinos, los peruanos, los bolivianos son herederos de la obra de la Violeta, todos los latinoamericanos. Lo que hacemos nosotros es difundirla cantando sus canciones, como lo voy a hacer esta noche. Voy a cantar prácticamente sólo canciones de ella.”
Ante la vasta obra de su madre, Ángel se ha llegado a preguntar si merece la pena seguir componiendo canciones. “¡Es tan vasto y tan fuerte y de tanta calidad el repertorio de Violeta Parra que dejó como herencia! (son más de 300 canciones). Además, hay muchas cosas que no han sido tocadas. Hay 25 piezas para guitarra. El único que lo ha grabado ha sido mi hijo, existe una obra para ballet, El gavilán, y agréguele usted a todo esto las tapicerías, las pinturas, los trabajos en papier mâché en ese museo permanente y en ese lugar simbólico, en los bajos del Palacio de la Moneda. Es una herencia muy bonita”.
Co-creador de la “La Peña de los Parra”, donde cantarían otras figuras como Víctor Jara, Rolando Alarcón y Patricio Manns, director artístico del grupo Quilapayún en sus comienzos y, más adelante, de Los Curacas, Ángel Parra se convierte rápidamente en uno de los referentes claves del movimiento de la Nueva Canción Chilena. Sus ideas políticas de izquierda y su vinculación con la Unidad Popular de Salvador Allende, le llevaron a ser detenido en 1973, tras el Golpe de Estado de Pinochet, en el Estadio Nacional y el campo de concentración en Chacabuco. En 1974 es exiliado a México y dos años más tarde viaja a París, lugar donde reside hasta hoy.
¿Cómo influye la historia en el presente? “La historia es fundamental. Para poder vivir el presente uno tiene que saber de dónde viene. La historia tiene un peso importante en todos nosotros. Cuando uno sale vivo de todas estas experiencias, uno se puede considerar no sólo un privilegiado, sino también un recién nacido.”
El exilio
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto.
Así yo distingo dicha de quebranto,
los dos materiales que forman mi canto,
y el canto de ustedes que es el mismo canto
y el canto de todos, que es mi propio canto.
- Gracias a la vida (Violeta Parra)
Como tantos otros, Ángel Parra se encontró en el exilio. “Hasta el día de hoy la experiencia del exilio se puede decir que tiene dos aspectos. El exilio es doloroso porque es una obligación, porque te empujan hacia un abismo y tú no sabes lo que te va a suceder; es lo que le pasó a miles de personas. Es un campo desconocido, un precipicio y hay que agarrarse. En ese sentido, para nosotros ha sido fundamental el recibimiento en cada país de los nativos, como yo les llamo, los indígenas europeos, quienes nos ayudaron, nos ayudan, y siguen compartiendo y se interesan por la cultura latinoamericana. Ellos han sido fundamentales”.
Integración

Ángel Parra durante la rueda de prensa en SubTerra (Bruselas). Foto de Ruth León
“Mucha gente se instaló con la maleta lista debajo de la cama para irse al día siguiente y han pasado 35 años y hay gente que no se ha ido nunca y no se irá nunca tampoco”. Tal y como nos cuenta Ángel, esa espera permanente para regresar al país de origen complicó su estancia en calidad de exiliados: “no aprendieron el idioma, no se integraron, trabajaron para subsistir. Sin embargo, la generación siguiente, los hijos de esa gente tienen una visión diferente, por lo tanto, considero que el exilio ha sido muy positivo para nosotros”.
¿Cómo fue la integración de Ángel Parra tras el exilio? “El caso mío es excepcional, porque yo me integro muy fácilmente en cualquier parte. Pero, yo siempre trato de no hablar en mi nombre, sino en nombre de ese millón doscientos mil chilenos que tuvieron que salir del país. En cada país que yo he visitado había un grupo de chilenos que se dedicaba a las actividades culturales y eran distinguidos por las autoridades como la gente que estaba dedicada a trabajar con los fondos latinoamericanos en la cosa cultural. A los chilenos se les ha distinguido porque siempre hacen cosas que tienen que ver con la cultura.”
En efecto, el concierto estuvo organizado por una asociación chilena, el Centro Cultural Latinoamericano Sub Terra (33, rue de Dublin, 1050 Bruselas) y tuvo lugar en el Teatro Lumen (Bruselas) a las 20:00h. Durante el concierto Ángel deleitó a su público con canciones compuestas por Violeta Parra en su gran mayoría. Fue un concierto muy íntimo y con mucho corazón. Había una gran comunicación entre el público y el artista; el auditorio cantaba, reía, lloraba, bailaba. Puede que para muchos llegase a ser una catarsis.
Previo al concierto, se proyectó un documental inédito en blanco y negro y en francés sobre Violeta Parra, realizado por una televisión suiza sobre su trabajo, “Violeta Parra, Bordadora chilena”, uno de los pocos documentos audiovisuales conservados de la artista. Además, se presentó una de las últimas novelas de Ángel, “Manos en la nuca”, en la que narra, siempre con mucho humor, su dramática experiencia durante los primeros días después del Golpe de Estado de Pinochet en 1973.
En estos momentos, Ángel está corrigiendo su cuarta novela, que saldrá en noviembre. “De nuevo, esto sirve para contar la historia. ¿Qué historia puedo contar yo si no es la historia de mi pueblo?”
Situación política actual en Chile
Ángel Parra ha sido siempre un artista comprometido políticamente. Su música siempre ha oscilado entre la canción protesta y el folclore chileno. Cuando le pregunto por la situación política actual en Chile, hace hincapié en la compleja situación que está viviendo su país. “Efectivamente, la democracia llegó ya hace 17 años. El capital en Chile está concentrado en el 10% de la población y hay, por lo menos, 2 millones de personas que viven en la extrema pobreza”. Ante esta situación, Ángel no se queda de brazos cruzados. “En mi modesto rol como militante comunista, hago lo que puedo estando allá, abro la boca cuando puedo, porque, por mucho que los compañeros socialistas y demócrata-cristianos estén en el poder, se han acostumbrado al poder. Están acostumbrados a los coches grandes con los vidrios negros, a las secretarias, a tener toda una serie de infraestructuras y se han olvidado de por qué están ahí, de cuál es el rol que deben cumplir (…) Creo yo que, con todos el respeto que me merece y lo positivo que es que una mujer sea Presidenta de la República, ella [Michelle Bachelet] tiene un oportunidad magnífica (le quedan dos años) para dar algunos pasos para que esta situación cambie. Ojalá.”